“Escucha al cliente y apunta todo lo que te digan”

Esta afirmación la escuchas a menudo si estás creando una empresa o trabajas de cara al cliente. Pero, ¿de verdad es necesario?

Primero porque vivimos en una cultura donde a todo el mundo le gusta opinar. Segundo porque corres el riesgo de desenfocar tu empresa.

Aún así es muy importante adaptarse al cliente. En ocasiones es una franja de edad, otras es un estilo de vida, a veces será por cuestiones geográficas o culturales.

Las grandes empresas necesitan saber adaptarse a su cliente. Recuerdo cuando vivía en Japón que era sorprendente el tamaño de las latas de refrescos. Mientras en Europa la chispa de la vida se vende en latas de 33cl. Y en Estados Unidos son latas enormes, en el país del sol naciente son una miniatura, similar a las que sirven a veces en el avión

La razón es sencilla, no hace falta pasar mucho tiempo en Japón para ver que a los nipones les encanta comer en pequeñas cantidades de cosas diferentes. Así que no son capaces de beber refrescos de Cola en tamaños occidentales.

Adáptate a tus clientes y su cultura, es una cuestión vital.

La empresa alemana en la que yo trabajaba, tardó diez años en flexibilizarse y conseguir entrar en el mercado nipón. Los alemanes aterrizaron en Tokyo con su cultura germánica y se dieron contra el muro de la cultura milenaria japonesa. La sede de Japón no funcionó hasta que los alemanes claudicaron e hicieron negocios a la manera japonesa.

En el vídeo de hoy te doy ejemplos de porqué debes adaptarte al cliente, pero, esto es muy importante, no estoy de acuerdo con la frase que he empezado este post.

Todas las explicaciones dándole al play:

 

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Saludos,

Beatriz