Como hacer sentir bien al empleado

Hace unos días estuve en un evento del Centro de Innovación del BBVA. El evento que fue genial y nos dio la oportunidad de tener a profesores de la D-School de Stanford, reunió a 200 personas de las más de 1200 que se registraron, tuve suerte y me aceptaron.

En un momento determinado pasó algo que me despertó las ganas de escribir sobre un tema que pasa desapercibido en las compañías, pero que yo siempre he considerado importante para que la creatividad y la innovación fluya.

Cuando empezó la parte de la D-School donde hacían una pequeña Masterclass de Design Thinking, para romper el hielo nos pidieron hacer tres cosas:

  • Saludar a una persona de nuestro lado como si fueras su fan número uno y te pones a gritar.
  • Saludar a otra persona como si fuera un amigo que hace 10 años que no ves.
  • Saludar a otra persona diferente como si fuera una familiar rancia y que huele mal.

A la tercera persona que me tocó saludar como si fuera una tía lejana que no tienes ganas de ver, le dije: los americanos no entienden que nosotros tenemos sentido del ridículo y no nos sentimos bien haciendo estas actividades. Y ella me contestó, tampoco ven que no necesitamos hacer esto para hablar con la persona que tenemos al lado.

¡Exacto! Podemos hablar con la persona de nuestro lado sin mucha historia para romper el hielo y con mucha probabilidad acabar tomando unas cañas tras el evento. Pero nos horroriza tener que hacer el ridículo en público. Puede parecer algo sin importancia, sin embargo yo se la doy.

Si te dedicas a querer que las personas sean más proactivas con la generación de ideas y la innovación en tu empresa, para mi lo primero es hacer sentir bien al empleado.

El rompe hielos en el Ideas Development Kit es un ejercicio con un cepillo de dientes, sobre el que se trabaja sin que nadie sienta que está haciendo el ridículo.  La generación de ideas está adaptada para hacer sentir bien a los participantes porque son parte de la sesión, sin pensar que juegan a algo en lo que pueden quedar en ridículo delante de sus compañeros. Cuido las emociones de las personas cuando realizan una partida creativa, porque los sentimientos dentro de la empresa son más delicados que en la vida privada, sobretodo en lo relativo a sentirse bien y que sabes hacer algo.

Mi frase es:

No es lo mismo montar una estantería de IKEA en casa, que delante de tus compañeros de trabajo.

Son detalles que importan y por ahora, mi experiencia me dice que se obtienen mejores resultados si se hace sentir bien al empleado. Nadie es peor trabajador porque no se sienta cómodo haciendo algunas actividades en las que no demuestra su profesionalidad y no son necesarias para el bien de la compañía.

La cultura es algo fuerte que nos condiciona más de lo que creemos, es transparente y como un virus difícil de cambiar.

Tener presente la cultura local en las actividades empresariales es vital para el éxito de la compañía. Y al traer muchas dinámicas de países anglosajones, chocan con la cultura del lugar.

Think global, act local. Piensa en global, actúa en local.