Beatriz descubrió su pasión por casualidad.

Una entrevista para una revista cuando vivía en Tokyo, le abrió las puertas a un mundo nuevo: el de la creatividad.

Tras una carrera de ingeniera, decidió dedicar su vida a fomentar la creatividad en las personas. Entrenarlos para encontrar mejores soluciones para sus retos y supieran buscar nuevas ideas ante cualquier obstáculo en su vida. 

Escuchó muchas veces: “¿tienes algo así para niños?”, por parte de personas que trabajaban con sus kits creativos de empresa y empezó a preguntarse qué pasaba.

Entendió la pregunta de los padres cuando se recorrió las tiendas de juegos.

Beatriz trata la creatividad resolutiva, la que aporta valor a la vida de las personas, creando, transformando y diseñando nuevas soluciones.

Nada de eso aparecía en los juegos que vio en el mercado.

¡Guau! Houston tenemos un problema. ¿Cómo van los niños de hoy a sobrevivir en el futuro con mundo tan cambiante?

Catorce meses de pruebas y el primer juego creativo para niños nació. El método KIBO estaba en marcha.

Más de 4000 niños han entrenado su creatividad y ahora tienen las herramientas para saber adaptarse al mundo.

Su sueño es que dentro de 30 años personas se le acerquen y le digan “Yo jugué con los juegos KIBO y me ha sido de gran utilidad en mi vida”.